Con una perspectiva transnacional, esta línea de investigación se ocupa de analizar la circulación y la no-circulación de traducciones, y la figura de los mediadores (traductores, editores, agentes literarios, instituciones, festivales, premios o ferias de libro). En este sentido, varios trabajos sobre traducción y mediación cultural todavía privilegian el papel de las grandes metrópolis –París, Londres y Nueva York– como centros de producción cultural. Sin embargo, otras ciudades y megalópolis que no se consideran centros globales de la cultura como, por ejemplo, Buenos Aires, México D.F., Ciudad del Cabo o Lahore, también fueron y siguen siendo espacios dinámicos de traducción. Lo mismo sucede en el caso, por ejemplo, de regiones específicas como el Cáucaso o América Latina.


Ilustración de Blanche Ellis


Con este marco, esta línea de investigación busca descentrar la historia literaria y de la traducción proponiendo el término de zonas de traducción global como espacios de traducción que pueden ser pensados a lo largo del tiempo (en la longue durée)y en el marco de una temporalidad no siempre Europea y una historia de la traducción que es compleja y multilingüe. Para ello, proponemos conceptualizar la circulación global de traducciones teniendo en cuenta nociones clave como geografías significativas (significant geographies de su término en inglés) y el uso de herramientas digitales que nos permitan estudiar estos flujos a gran escala. Esta perspectiva (que hemos definido como big translation history) cuestiona investigaciones previas sobre el papel predominante de las grandes metrópolis de Europa, Estados Unidos y Canadá o de los mayores centros de producción cultural, y permite discutir el papel de las grandes literaturas nacionales y configuraciones regionales más amplias, así como el lugar de las literaturas pequeñas y menos traducidas (por ejemplo, las literaturas indígenas) o los flujos de traducción transregionales (literaturas valona y catalana) en su relación con el resto del mundo. La literatura comparada, los estudios sobre la literatura mundial, o la historia de la traducción se han basado en general en las lenguas centrales o, en el mejor de los casos, en las relaciones entre las literaturas centrales y periféricas. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer en términos de intercambios literarios interperiféricos. A este respecto, necesitamos romper con la idea de centros “innovadores” y periferias “imitativas” y estudiar zonas de traducción menos conocidas con una perspectiva de género, digital y ética que tenga en cuenta la circulación de traducciones en formato libro, pero también la traducción en publicaciones periódicas o en la web. Finalmente, esta línea de investigación se propone explorar las relaciones entre poder, cultura y traducción a través del estudio de las políticas de traducción, ya sea desde un punto de vista histórico como contemporáneo.